Mi camino en la maternidad comenzó hace más de 3 años. He sido y sigo siendo una mujer con muchas inquietudes, eso me llevo a donde estoy ahora. Desde el comienzo de mi embarazo había muchas cosas que no resonaban conmigo. Pero todavía no sabía la puerta que se me iba a abrir. Simplemente intuya una brisa que se colaba con una ventana entreabierta.

En mi primera cita con la matrona no me sentí cómoda, de pronto sentía mucha presión o que simplemente había gente que no confiaba en el proceso. De pronto todo se vuelve peligroso, tu estás en constante peligro, hay un control muy exhaustivo. Y esto no resonaba conmigo, pero aún tenía que descubrir porque.

Me deje llevar, por todos mis instintos e intuiciones. No quería leer libros para que me dieran que es lo que me tenía que pasar ni como me tendría que sentir. Esos libros tampoco resonaban conmigo. Prefería escuchar, escuchar mis adentros escuchar mi bebé escucharme a mi. Para eso necesitas silencio confianza y sostén. El ruido de fuera es muy fuerte y tienes que conseguir escuchar a través de el. Para no escuchar el ruido y escuchar tu silencio.

Me adentre en el mundo femenino. En el mundo de la magia, del fuego, de cantos bailes, de círculos de mujeres, diosas, chamanas. Sentí el calor de los tezmazcales nutriendo mi útero y nutriendo a mi bebé. Sude junto al fuego y bajo las estrellas hasta que mis piernas no podían seguir danzando y moviendo mi vientre. Me adentre en el mundo de Kundalini Yoga, los Kryas eran mi medicina, las meditaciones, las visualizaciones…también practice Tai Chi. Y mi compañero y yo trabajamos mucho unidos adentrándonos en pareja infinita. Allá donde las palabras no existen.

Esto a ido a más en mis dos embarazos, el olfato del camino era mi intuición, con rebirthing, formaciones, bibliografia, yoga, kryas, Asanas, charlas…He sentido que he ido encontrando lo que necesitaba en cada momento.

Me tenía a mi, a mi bebé y a mi sostén. Ahí empezó a construirse la fortaleza que hoy en día es firme y segura. He parido dos veces en casa, danzar, reír, llorar, gritar, gemir, amar…la incertidumbre de a donde vas, el abismo es el presente que vives. Bienvenida contracción era nuestro mantra. Después de días intensos fuimos al Hospital dónde estuve 3h hasta tener mi hija en brazos y pecho desnudo. La mente entro en juego. Pero todo estaba bien, disfrute! me gustó parir. Nadie dice que es fácil, pero remar con las olas es más fácil que ir en contra de ellas. Pedimos el alta voluntaria y volví a mi hogar. Solo pensaba en ese proceso extraordinario que había vivido.Me sentía viva, salvaje. Solo pensaba en querer pasar por ese proceso otra vez.QUIERO VOLVER A PARIR! esa era mi frase durante el postparto. Es lo que le decía a todo el mundo. El segundo fue un nacimiento loto en casa. Me quedo sin palabras. Alegría, risas, amor, confianza. Sencillez y Luz. Es lo que irradiaba ese día. Me sentía tan segura que no necesitaba a nadie. Para cuando necesite mi partera a mi lado, simplemente quedaba menos de 1h para tener a mi hija en brazos. Fue un parto tranquilo y seguro. Con mi hija mayor y mi pareja en mi nido, mi cueva mi hogar. Fuego, velas, m

Por eso creé Embarazo Consciente, para aquellas mujeres que como yo. Buscaban algo diferente. Porque el proceso de la creación es inmejorable, hay que confiar. Estamos hechas para Crear, Parir y Criar. Quizás no comprendas la fisiología del parto, embarazo, lactancia…no pasa nada. El cuerpo sigue su camino. Pero si que es verdad que la mujer del siglo XXI lleva una carga muy grande sobre sus espaldas, gracias al patriarcado. Tenemos que recuperar la fuerza femenina. Deshacernos de todos los mitos y leyendas que están infundidas bajo el miedo. Nutrir esos úteros espasticos y empoderarnos como mujeres.

Estos talleres son algo más…algo más que una preparación al parto. Es un cambio de paradigma, un cambio en ti, un cambio en el mundo.

En los talleres habrá contenido basada en la evidencia científica. Comprenderás como trabaja tu cuerpo, que pasa y cual es su proceso. Desde la comprensión todo es más sencillo. Es más fácil confiar y los miedos pueden desaparecer y convertirse en confianza.